16 / Plásticos Nº 305
/ MARZO - ABRIL 2013
E
l nuevo material tendrá conservantes destinados a alargar la vi-
da de los alimentos y será ciento por ciento biodegradable. Fa-
bricar una botella plástica biodegradable sin recurrir a derivados
del petróleo ha sido un sueño largamente perseguido por fabricantes
de envases de todo el mundo.
Como si esto fuera poco, se prevé que el material tenga propieda-
des antioxidantes que permitan conservar por más tiempo la bebida
que contenga y, por último, que se trate de un polímero totalmente
biodegradable al finalizar su vida útil.
Para alcanzar esas metas, el proyecto PHBottle aplica los últimos
avances en biotecnología, tecnologías del envase y microencapsulación.
Con ello se busca dar respuesta a dos de las principales problemáticas
NUEVAS TECNOLOGIAS
Junto con organizaciones de otros países, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial participa
activamente en un proyecto denominado PHbottle destinado a desarrollar un envase plástico en cuya
fabricación no se emplean derivados del petróleo sino aguas residuales de la industria de jugos.
actuales de la industria alimentaria: la gestión de sus aguas residuales, y
la generación de materiales biodegradables para sus envases.
Coordinado por el Centro Tecnológico español Ainia y financiado
por el Séptimo Programa Marco de la Unión Europea, PHBottle se en-
cuentra en su fase inicial, que consiste en la identificación de las bac-
terias que generarán el plástico biodegradable.
Para lograrlo, se las alimenta con los azúcares de las aguas residua-
les de la industria de jugos. Al alimentarse, las bacterias almacenan
energía transformando los restos orgánicos de las aguas -del mismo
modo que las personas convierten el alimento en grasas- en un polí-
mero biodegradable: el PHB (Polihidroxibutirato).
El INTI ya está trabajando en la segunda etapa del proyecto que
contempla dos instancias fundamentales: mejorar las propiedades
del bioplástico obtenido en la primera fase, y desarrollar los conser-
vantes que se incorporarán a la botella para que alarguen la vida útil
de los productos que contenga. En una tercera fase, este material re-
forzado y mejorado en sus propiedades se moldeará y será utilizado
en plantas piloto de empresas plásticas que forman parte del con-
sorcio del proyecto, y luego, en el proceso industrial de fabricación
de botellas para jugos.
Así se cierra el ciclo que apunta a ser virtuoso: en el estadío inicial,
se reciclan aguas que eran residuales y se convierten en materia pri-
ma. Durante la vida útil de la botella se da respuesta a los consumido-
res de jugos que demandan alimentos con menor contenido de aditi-
vos, ya que los conservantes los contendrá el envase y no la bebida.
Y por último, al finalizar su vida útil la PHBottle podrá ser descarta-
da e incorporada en una planta de compostaje industrial para produ-
cir humus (abono), que será empleado en el enriquecimiento del sue-
lo para el cultivo de frutales.
Tecnología del envase en Argentina
El grupo responsable de ejecutar el PHBottle en Argentina está con-
formado por los Centro INTI-Plásticos e INTI-Química. Los desafíos que
deben afrontar no son pocos.
Plástico biodegradable en pleno desarrollo
Laboratorio donde se realizan los desarrollos para este proyecto
internacional. Foto: Area de Comunicación del INTI