MAYO - JUNIO 2013 /
Plásticos Nº 306 / 41
Cabe señalar la excepción que se da en el caso de Jamaica, cuyo es-
fuerzo por evitar una depreciación rápida ha requerido un uso signifi-
cativo de reservas.
Para 2013 se ha previsto una aceleración del crecimiento del PBI re-
gional en torno al 3,5%. Este resultado obedece, por un lado, al ma-
yor crecimiento esperado del Brasil y Argentina debido a la recupera-
ción de la actividad agrícola y de la inversión, que habían registrado
caídas en estos dos países en 2012, y al mantenimiento de un eleva-
do dinamismo de la demanda interna. Por otro lado, responde a la
continuidad del crecimiento del consumo y, en menor medida, de la
inversión, fruto de una mejora de los indicadores laborales y del au-
mento del crédito bancario al sector privado. A esto se suma la persis-
tencia de altos precios de las materias primas.
Aunque se prevé que éstos experimenten descensos con respecto
a 2012, se espera que se mantengan en niveles elevados, lo que re-
dundaría positivamente en el ingreso nacional de los países especiali-
zados en la exportación de estos productos. Asimismo, se estima que
la prolongación de la incertidumbre sobre el devenir de la economía
internacional y el escaso dinamismo de las economías desarrolladas se
traducirán en una baja contribución de la demanda externa al creci-
miento económico en 2013.
En este contexto, México (con una previsión de crecimiento del
3,5%) y las economías de Centroamérica, Cuba, Haití y República Do-
minicana (con una previsión del 3,8%) se beneficiarían del mayor im-
pulso que se espera tenga la economía de los Estados Unidos, a lo que
se sumaría un mayor dinamismo del sector agrícola (en Cuba, Nicara-
gua y la República Dominicana) y de la construcción (en Guatemala,
Haití y Honduras). A su vez, la continuidad de la expansión de las eco-
nomías asiáticas incidiría positivamente en el crecimiento de las eco-
nomías de América del Sur (que crecerían un 3,5%), más especializa-
das en la producción y exportación de materias primas, con conse-
cuencias positivas tanto en el ingreso como en el desempeño de las
actividades exportadoras.
El dinamismo del consumo y de la actividad económica en la ma-
yoría de los países tendrá su correlato en el crecimiento del sector de
los servicios. Como consecuencia, se estima que al nivel de las su-
bregiones se observará una menor dispersión de las tasas de creci-
miento. Cabe destacar la continuidad de la aceleración del ritmo de
crecimiento en el Caribe como resultado del dinamismo de las eco-
nomías más especializadas en la producción y exportación de pro-
ductos básicos (Guyana y Surinam, principalmente), así como de la
recuperación de las economías más especializadas en la exportación
de servicios de turismo gracias a la mejora de la situación económi-
ca de los Estados Unidos.
Fuente:
Balance Económico Actualizado de América Latina y el Caribe
2012 - Abril de 2013
AMERICA LATINA Y EL CARIBE
P
Hacia las metas de 2015
A
mérica latina y el Caribe fue la única región que redujo la
desigualdad, de acuerdo a un informe de Naciones Unidas.
Estas afirmaciones fueron realizadas por Hugo Beteta,
Director Subregional en México de la Comisión Económica para
América Latina y el Caribe (Cepal), en la presentación del Informe
2013 sobre los Objetivos del Desarrollo del Milenio (ODM) hacia 2015.
Sin embargo, añadió, su estructura económica dual, entre otros fac-
tores, la mantienen como la zona que mayor número de cuestiones
tiene resolver para alcanzar los ODM. Aclaró también que es la región
a donde menos llega la prometida ayuda de los países desarrollados,
pero tiene como ventajas las favorables relaciones entre sus gobiernos
y los acuerdos regionales y entre países para salir adelante como lo
está haciendo, pero con asuntos pendientes aún muy grandes. Beteta
señaló como problema aún latente la debilidad de la estructura pro-
ductiva latinoamericana, que incide en la inexistencia de elevados
niveles productivos lo cual gravita también en el empleo.
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio se resumen en ocho propósi-
tos de desarrollo humano fijados en el año 2000, que los 189 países
miembros de las Naciones Unidas acordaron alcanzar para 2015.